Expediente Clínico Electrónico
Menos pantalla. Más paciente.
Tu atención pertenece a quien tienes enfrente.
Agilidad, inteligencia artificial y cuidado de la información, con un mismo propósito: que la tecnología acompañe tu consulta, no se interponga en ella.
Estructura de la historia clínica
- IdentificaciónEstable
- AntecedentesEstable
- Motivo de consultaPor visita
- Interrogatorio por aparatos y sistemasPor visita
- Exploración físicaPor visita
- EstudiosPor visita
- Diagnósticos CIE-10Por visita
- PronósticoPor visita
- PrescripcionesPor visita
- SeguimientoPor visita
El software acompaña. Tú atiendes.
Agilidad con propósito.
Menos recaptura. Más continuidad entre una consulta y la siguiente.
IA con criterio médico.
Una visión de asistencia que apoya tu trabajo sin sustituir tu juicio.
Confianza en el registro.
Reglas claras para identificar la autoría y suscribir el contenido clínico.
Todo el contexto. Toda tu atención.
Antes, durante y después: una historia clínica estructurada para dar continuidad a lo que realmente importa.
- 01Antes de la consulta
Retoma la historia. No la captura.
Los antecedentes y otros datos estables se precargan. Revisa y actualiza, en lugar de comenzar de nuevo.
- 02Durante la consulta
Estructura para documentar. Libertad para tu criterio.
Registra el motivo, la exploración y tus hallazgos. La redacción del médico conserva su lugar junto al CIE-10.
- 03Al cerrar la consulta
Da claridad a lo que sigue.
Organiza prescripciones, indicaciones y seguimiento, con una fecha sugerida para la próxima consulta.
Profundidad clínica, de principio a fin.
- Antecedentes
- Exploración física
- Diagnósticos CIE-10
- Tratamiento y seguimiento
Inteligencia artificial · Visión de producto
La IA acompaña. Tu criterio dirige.
La inteligencia artificial tiene sentido cuando te ayuda a estar más presente, no cuando ocupa tu lugar.
Nuestra visión: asistencia para preparar y organizar la documentación clínica, con revisión médica antes de incorporarla al expediente.
La información, con contexto.
El apoyo parte de lo que el médico registra.
El borrador, a tu revisión.
Una propuesta es un punto de partida, no una conclusión.
La decisión, siempre clínica.
La tecnología asiste. El médico decide.
Las funciones de IA mostradas son una propuesta a validar.
Cuidar al paciente. Cuidar su historia.
La seguridad exige hechos, no solo promesas. Estas son tres reglas de integridad y conservación descritas en el formato de MagicMed.ai.
Autoría identificada.
La suscripción registra quién la realiza y cuándo, con la identidad de la sesión autenticada del médico.
Los cambios requieren una nueva suscripción.
Al modificar el contenido, la suscripción anterior queda sin efecto. No ampara una historia distinta de la revisada.
El contexto cambia. La historia se conserva.
Si una sección deja de mostrarse por sus reglas de presentación, la información clínica capturada no se elimina.
No se trata de atender más rápido. Se trata de estar más presente.
Ese es el propósito de MagicMed.ai.
Preguntas claras. Respuestas también.
Lo esencial para empezar a conocer MagicMed.ai.
Identificación, antecedentes, motivo de consulta, interrogatorio por aparatos y sistemas, exploración física, estudios, diagnósticos, pronóstico, prescripciones y seguimiento. El formato de historia clínica es un componente del expediente; no describe por sí solo todos los módulos de la plataforma.
No se empieza de cero: las secciones de información estable se conservan y se precargan en la siguiente historia clínica. El médico revisa y actualiza lo necesario. Las secciones marcadas “Por visita” se capturan nuevamente para cada consulta.
No es el enfoque propuesto. La visión es apoyar la organización de la información, con revisión médica y sin presentar una propuesta automática como una decisión clínica. Los ejemplos de IA en esta página son conceptuales, no una demostración de funciones operativas documentadas en el Anexo A.
Sí. El formato mantiene la redacción del médico junto al diagnóstico principal CIE-10, y contempla diagnósticos secundarios y diferenciales. El código no sustituye tu descripción clínica.
Más espacio para escuchar. Más tiempo para cuidar.
Conoce una visión de tecnología clínica que empieza donde debe empezar: en la relación con tu paciente.
Una mejor consulta empieza con una conversación.